Enfermedades Infecciosas y Microbiología 2005

Volumen 25, Numero 3, julio-septiembre

 

 

1er consenso nacional sobre uso de antibióticos en peritonitis secundaria a diálisis

peritoneal continua ambulatoria (DPCA)

Sigfrido Rangel Frausto (coordinador)

 

 

RESUMEN

ABSTRAC

La falta de consensos en nuestro país que permitan la uni.cación de criterios de diagnóstico y tratamiento de la peritonitis asociada a Diálisis Peritoneal Continua Ambulatoria (DPCA), ha dado como resultado un uso inadecuado e indiscriminado en el uso de antibióticos. La ausencia de protocolos de manejo ha determinado un aumento en la morbimortalidad, frecuencia de aislamiento de microrganismos multirresistentes y un aumento en los costos/paciente/tratamiento. Por tal motivo, el objetivo de este documento es actualizar la información concerniente a dicha complicación, así como la estandarización para el uso de antibióticos para permitir un manejo más racional y eficaz que se refleje en un incremento en la calidad de vida y en la viabilidad de la terapia a largo plazo.

 

Palabras clave: peritonitis asociada a diálisis peritoneal, diálisis peritoneal, uso de antimicrobianos, consenso

 

The lack of a consensus which allows the standardization of diagnosis and treatment criteria of Continuous Ambulatory Peritoneal Dialysis (CAPD) has resulted in an inappropriate use and abuse of antimicrobial drugs prescribed to treat such a condition. Further, the practical absence of management protocols has determined an increase in morbidity and mortality rates, the frequency of multiresistant pathogen isolation and the patient/cost/treatment ratios. The aim of this document is to update the current data regarding this infectious complication, as well as to standardize antimicrobial drug, which will be associated with a more rational and effective treatment, increasing the patient quality of life and survival in the long run.

 

Key words: peritonitis associated to peritoneal dyalisis, peritoneal dyalisis, antibiotic usage, consensus conference

 

Introducción

 

Peritonitis asociada a diálisis peritoneal En 1975, Moncrief y Popovich describieron por primera vez el principio de la diálisis peritoneal continua ambulatoria (DPCA), usando soluciones en envases de vidrio.1 En 1977, Oreopoulos2 popularizó la terapia al sustituir las soluciones en envases de vidrio por bolsas de PVC colapsables de 2. La introducción del sistema en Y por Buoncristiani en 19803 produjo una disminución importante de una de las complicaciones más frecuentes: la peritonitis.

 

Uno de los avances más importantes fue la automatización a la diálisis peritoneal crónica (DPC), con un reciclador que permitía dar tiempo libre a las actividades de los adultos y posibilitaba a los niños acudir a clases.4 Aunque la diálisis peritoneal ha incrementado la sobrevida de los pacientes con insu.ciencia renal crónica avanzada, se asocia frecuentemente a complicaciones como peritonitis infecciosa y no infecciosa, de mayor prevalencia la primera. En nuestro país, la peritonitis asociada a DPCA es un importante problema de salud.

 

En México, la DPCA, procedimiento que vino a dar oportunidad terapéutica a los pacientes renales crónicos, es una alternativa de manejo de alto costo. Tan sólo en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se incluyeron alrededor de 80 mil pacientes en dicho proceso (una vez al mes), lo que implicó un total de más de 630 mil días/cama en unidades de segundo nivel en todo el país (actualizado hasta junio de 2003).5

 

En el paciente con Insu.ciencia Renal Crónica (IRC) en fase sustitutiva, y en quienes la diálisis intracorpórea (diálisis peritoneal, DP) se elige como opción de tratamiento, el problema de la peritonitis secundaria a DPCA es una de las complicaciones más frecuentes que no sólo impacta en la calidad de vida, la sobrevida y el estado nutricional, sino también en la funcionalidad y viabilidad de la terapia. La incidencia de esta complicación varía de un centro hospitalario a otro. En México no existe información reciente acerca de su epidemiología, pero en estudios realizados en los Estados Unidos se considera como aceptable un episodio de peritonitis cada 24 meses con programas que han logrado hasta un episodio cada 60 meses/diálisis/paciente.6

 

La incidencia de esta complicación está asociada al tipo de patología condicionante de la insu.ciencia renal, edad, género, raza, inicio de la terapia dialítica y a las posibilidades de que los pacientes tengan acceso a cuidados de salud especí.cos en instituciones públicas, privadas o servicios de enfermería en el hogar. Cuando el paciente no se atiende adecuadamente, el índice de peritonitis es más alto, lo que condiciona índices de peritonitis-paciente-mes de 1/14.7 y de paciente-gasto de hospital de 7.5 días/paciente/año, lo que in.uye de forma determinante en la resolución del evento. Aunque existen estudios clínicos controlados que abordan el manejo de la peritonitis en pacientes en DPCA, no hay, sin embargo, una de.nición consistente en estos estudios relacionada con la respuesta a tratamiento. La falta de un consenso que permita la uni.cación de los criterios de diagnóstico y tratamiento ha dado como resultado una mala calidad en el manejo, uso inadecuado e indiscriminado de antibióticos, lo que determina un aumento en la morbilidad, la frecuencia de aislamiento de microrganismos multirresistentes y un aumento en los costos/paciente/tratamiento.

 

Por tal motivo, es de suma importancia la relación estrecha entre los departamentos de microbiología, nefrología e infectología para determinar la mejor elección del tratamiento antimicrobiano. El conocimiento de la epidemiología local de la peritonitis debe ser siempre una prioridad, ya que permitirá la toma de decisiones mejor informadas.

 

Este consenso reconoce como actividades prioritarias para el manejo de pacientes con peritonitis y que limitan su diseminación:

a. Uso estricto de las técnicas de control de infecciones (aislamiento y precauciones estándar)

b. Implementación de programas de autocuidado y apego al tratamiento

c. Interrelación entre áreas médicas y departamentos de microbiología

d. Vigilancia epidemiológica continua8

 

 

Definición

 

El término peritonitis representa un síndrome de respuesta in.amatoria local, al que se reconoce como LIRS ( Local In.ammatory Response Syndrome), cuya causa más frecuente es la infección peritoneal y un factor esencial de morbimortalidad asociada con este procedimiento.8 Este síndrome es un análogo intrabdominal del Síndrome de Respuesta In.amatoria Generalizada (SRIG).

 

 

Terminología8

 

Peritonitis

Presencia de al menos dos de los siguientes signos y síntomas clínicos:

· Dolor abdominal, náusea, vómito, diarrea o fiebre

 

Más cualquiera de las siguientes condiciones:

· Líquido de diálisis turbio

· Cuenta leucocitaria >100/mm3 con 50% o más de leucocitos polimorfonucleares (LPMN)

· Observación de microrganismos en la tinción de Gram

· Cultivo positivo del líquido peritoneal

 

Falla terapéutica

· Sin evidencia de mejoría clínica

· Síntomas y signos presentes posteriores al 4º día de tratamiento

· Cuenta leucocitaria >100/mm3 al 14º día

 

Peritonitis de recaída

· Peritonitis con el mismo microrganismo dentro de los 28 días del periodo de seguimiento, posterior a la interrupción de antibióticos.

 

Infección en el sitio de salida

· Drenado purulento del sitio de salida con o sin eritema cutáneo en la interfase catéter-piel. Puede ser dividida en aguda o crónica.

 

Infección del túnel

· Signos de in.amación (eritema, edema o sensibilidad) sobre el túnel subcutáneo, con o sin salida de material purulento en el sitio de salida, o tras hacer presión a lo largo del túnel.

 

Resultado indeterminado

· Cuando por cualquier razón no es posible una evaluación clínica.

 

Erradicación

· Ausencia (por más de 28 días) de microrganismos causales tras completar el esquema antimicrobiano.

 

Persistencia

· Presencia de microrganismos causales en cualquier fecha de cultivo después de iniciada la terapia antimicrobiana.

 

Superinfección

· Presencia de nuevos microrganismos infecciosos en cultivos durante y después (de 2 días) de la terapia.

 

Bacteriológico indeterminado

· Cuando no hay resultados disponibles, incluyendo crecimiento negativo en el cultivo inicial.

 

Erradicación con recaída

· Ausencia de organismos causales en el 14º día, pero presentes en, o antes de, 28 +/- 2 días.

 

Erradicación con reinfección

· Ausencia de microrganismos causales en el 14º día y presencia de microrganismos nuevos en o antes del 28º +/- 2 días de tratamiento.

 

Éxito clínico

· Ausencia de signos y síntomas relacionados con infección al 4º día, que se continúe hasta el 28º día posterior a la terminación del esquema antimicrobiano.

 

 

Etiología

 

La etiología microbiana relacionada con la peritonitis provocada por diálisis peritoneal es causa determinante y objeto de directrices y lineamientos de tratamiento. La piel es la fuente de infección más importante, y los agentes grampositivos contribuyen con 60 a 80% de los agentes infecciosos: Staphylococcus epidermidis, Staphylococcus aureus y Streptococcus spp., los que pueden encontrarse en 27 a 45%, 10 a 20% y 5 a 10% de los casos, respectivamente.

 

Otros grampositivos son menos frecuentes, excepto los enterococos en pacientes pediátricos, donde alcanzan una tasa hasta de 37.7% en algunas series. Por otra parte, bacterias gramnegativas como Pseudomonas aeruginosa, Escherichia coli y Klebsiella pneumoniae, son causales de peritonitis en 7.1%, 6.8% y 5.2%, respectivamente.9 La peritonitis fúngica es infrecuente pero no rara, especialmente en pacientes que han recibido múltiples cursos de antibióticos.10

 

El incremento en la resistencia de los microrganismos descritos es un problema creciente, con una magnitud variable en cada centro hospitalario, por lo que es indispensable conocer los patrones de susceptibilidad en el sitio donde se trabaja, ejempli.cado por lo ocurrido con S. epidermidis ¯que desde 1991 a 1998 ha incrementado su resistencia a cipro.oxacina de 5.4% a 47.8% (P=0.003) y a meticilina de 18.9% a 73.9% (0.03)¯9 y los casos de infección por S. aureus con susceptibilidad intermedia a vancomicina ocurridos en algunas unidades de diálisis.*

 

El uso empírico de vancomicina, prescrita por la sospecha de infección por esta.lococo resistente a meticilina, es causal, en los últimos años, de la presencia mundial de por lo menos siete aislamientos de S. aureus resistente a meticilina (MRSA) y resistente también a vancomicina (concentración mínima inhibitoria (CMI)¡Ý 32 mcg/mL); las infecciones por MRSA (coagulasa tipo IV productor de enterotoxina tipo A) son un problema en los Estados Unidos, Europa y Asia. En España, por ejemplo, se ha observado la emergencia de infecciones por microrganismos grampositivos multirresistentes en pacientes hospitalizados, en particular en pacientes oncológicos, y es el esta.lococo coagulasa negativo el predominante, seguido por Staphylococcus aureus (en 50% de las infecciones) y Streptococcus spp.

 

En Japón, este mismo microrganismo se ha tornado epidémico desde principios de la década de los ochenta. Esta situación agrava sustancialmente el tratamiento de las infecciones esta.locócicas. El problema parece no tener solución ante la creciente descripción de microrganismos con resistencia intermedia a los glucopéptidos, vancomicina y teicoplanina.11-18

 

Los factores que intervienen en la etiología son:

· Tipo y duración del tratamiento antimicrobiano

· Tipo de adquisición de la infección: comunitaria u hospitalaria

· Modalidad de diálisis

· Enfermedades subyacentes y tratamiento inmunosupresor

 

 

Fuentes de infección

 

Las vías más importantes de contaminación peritoneal en DP son intraluminal y periluminal, cuyos factores predisponentes incluyen una técnica inadecuada, además de desconocimiento para realizar el procedimiento de diálisis (paciente y personal médico), y fallas en la técnica de colocación y recolocación de catéter, tiempo no oportuno de inicio de tratamiento, además del de.ciente estado nutricional que repercute en los mecanismos de defensa inmunológicos de la cavidad peritoneal, así como una mala selección del paciente a una terapia de DP.*

 

Otra fuente de contaminación la constituye la .ora del tubo digestivo (enfermedad diverticular y constipación), y algunas relacionadas con las vías urinarias (uropatía obstructiva) y genitales femeninos. 10, 19

 

 

Fisiopatogenia

 

En condiciones normales, la cavidad peritoneal es un espacio virtual estéril, que posee mecanismos inmunológicos celulares y humorales. Dentro de los primeros se encuentra el sistema monocito/macrófago y las células mesoteliales, mientras que en los segundos se encuentran las inmunoglobulinas y citocinas con capacidad quimiotáctica, como interleucina 8 (IL-8), para el reclutamiento de PMN. Los inóculos pequeños de microrganismos con capacidad patogénica limitada pueden ser eliminados por los mecanismos descritos; sin embargo, inóculos mayores y/o microrganismos con capacidad más patogénica pueden ocasionar una reacción inflamatoria local con mayor o menor repercusión sistémica.

 

El proceso inflamatorio del peritoneo origina liberación y depósito de fibrina y alteración en el transporte peritoneal, caracterizada por un traspaso rápido de solutos de la solución dializante a la sangre, lo que genera una pérdida del gradiente osmótico y, en consecuencia, falla en la ultra filtración peritoneal. La composición de la solución dializante puede exacerbar la respuesta inflamatoria local, debido a su acidez y a su osmolaridad principalmente, lo que en conjunto pueden ocasionar esclerosis peritoneal y pérdida definitiva de su capacidad de diálisis.10, 20-29

 

*Adaptado del Grupo de Estudio sobre el uso de Antibióticos en Peritonitis Secundaria a Diálisis Peritoneal Continua Ambulatoria (DPCA).

 

 

Presentación clínica

 

La presencia de .uido turbio (aproximadamente 6% de pacientes pueden no presentarlo),29 dolor abdominal y/o fiebre son la constante en todos los casos de peritonitis asociada a una cuenta leucocitaria mayor de 100 células/mm3 de

 

PMN (la cual es un signo patognomónico)30 en pacientes que reciben diálisis peritoneal. De observarse estos datos clínicos en cualquier momento del ciclo diario de tratamiento, el paciente deberá sospechar y noti.car inmediatamente a su centro de diálisis para recibir instrucciones e incluso evaluación y manejo clínico.6

 

 

Diagnóstico

 

El diagnóstico de peritonitis se basa en el cuadro clínico y exámenes de laboratorio (Figura 1). El cuadro clínico puede variar cuando se trata de pacientes con DPCA y DPA. En el primer caso, los síntomas principales son dolor abdominal, .ebre y líquido turbio, aunque existen otros, como náusea, vómito, diarrea, edema y alteraciones en la entrada y salida del líquido de diálisis, que pueden sugerir una peritonitis.

 

Fig. 1

Diagnóstico de peritonitis infecciosa en diálisis peritoneal

 

 

* Grupo de Estudio sobre el uso de Antibióticos en Peritonitis Secundaria a Diálisis Peritoneal Continua Ambulatoria (DPCA).

 

Por otro lado, en la DPA los síntomas y signos son menos profusos; el dolor abdominal es de menor intensidad o puede estar ausente y el líquido puede ser menos turbio o de aspecto normal.

 

Ante la sospecha clínica de peritonitis deberá obtenerse una muestra de líquido de diálisis. En el paciente con DPCA,la muestra para cultivo deberá ser de 10 ml obtenidos de la bolsa del líquido drenado (con más de tres horas de permanencia en cavidad). En pacientes con DPA, si se tiene un día húmedo (permanencia diurna de líquido de diálisis en cavidad peritoneal), se realizará la técnica anteriormente descrita, y en día seco (ausencia diurna de líquido de diálisis en cavidad peritoneal) debe hacerse un recambio y se tomarán 10 ml de la bolsa del líquido drenado. Cuando sea posible, es conveniente tomar una muestra mayor (50 ml), lo que asegura mejores resultados de la determinación.

 

Ante la sospecha de peritonitis se efectuará un examen citológico del líquido peritoneal, donde la presencia de 100 células/mm3 o más, con 50% o más de leucocitos PMN, apoya fuertemente el diagnóstico y amerita el inicio de tratamiento antimicrobiano empírico inmediato. En caso de predominio de mononucleares, deberán considerarse otras causas.

 

Una muestra del líquido de diálisis peritoneal deberá someterse a tinción de Gram y cultivo aerobio. La presencia de cocos grampositivos en la tinción deberá hacer sospechar la posibilidad de Staphylococcus spp. o bien de enterococo. El hallazgo de bacilos gramnegativos orienta a la existencia de enterobacterias o Pseudomonas spp. La presencia de levaduras es sugerente de infección por Candida spp. La tinción de Gram es positiva en 9 a 40% de los episodios de peritonitis, y cuando es positiva es un factor predictivo de los resultados del cultivo hasta en 85% de los casos. La presencia conjunta de cocos grampositivos y bacilos gramnegativos sugiere la posibilidad de perforación de una víscera hueca y requiere una valoración quirúrgica inmediata. En los gérmenes aislados en los cultivos deberá practicarse un antibiograma que incluya antibióticos de uso común. En el caso de Staphylococcus aureus y Staphylococcus coagulasa negativo deberá determinarse la resistencia a meticilina.*

 

 

Medidas generales de tratamiento

 

Establecido el diagnóstico de peritonitis infecciosa postdiálisis en un servicio de urgencias o en la unidad de diálisis de cada centro hospitalario, es necesario evaluar la repercusión clínica general. La presencia de .ebre, dolor abdominal intenso y alteraciones hemodinámicas son indicadores de tratamiento intrahospitalario (Figura 2).

 

La peritonitis produce una pérdida diaria importante de proteínas (mayor de 40 g/día), lo que repercute en el estado nutricional y de volemia del paciente, por lo que el aporte proteico diario en la dieta debe ser de 1.5 g/kg de peso. Asimismo, son necesarios el control estricto de líquidos, la medición diaria de volumen del ultra.ltrado peritoneal, la medición del peso corporal y de la presión arterial, así como la realización de un conteo citológico diario.

 

Fig. 2

Tratamiento inicial integral de lso pacientes con peritonitis secundaria a dpca en urgencias

 

 

 

Tratamiento empírico con negatividad de la tinción de Gram o sin disponibilidad de ésta*

1) Paciente de la comunidad con más de 100 ml de orina en 24 horas

Posibilidad etiológica:

· Staphylococcus aureus y Staphylococcus coagulasa negativo

· Klebsiella pneumoniae

· Escherichia coli

· Pseudomonas aeruginosa

En el tratamiento empírico (Figura 3 y Cuadro 1) de Staphylococcus aureus y Staphylococcus coagulasa negativo:

· En nuestro medio, la primera opción es dicloxacilina, 500 mg en cada recambio, vía intraperitoneal. El recambio debe permanecer en cavidad entre 4 y 6 horas

· Como segunda opción: cefazolina 1 g intraperitoneal en la bolsa nocturna o 250 mg en cada recambio

· En tercer lugar: cefalotina en la misma dosis y vía de aplicación de cefazolina

· Cuando la frecuencia de Staphylococcus coagulasa negativo resistente a meticilina es alta según la epidemiología local, una alternativa recomendable es vancomicina 1 g intraperitoneal en el recambio nocturno como dosis única semanal.

 

 

Fig. 3

Tratamiento antimicrobiano empírico de peritonitis en dp según resultado de tinción de Gram*

 

 

Cuadro 1

Recomendaciones de Dosificación de Antibióticos para Pacientes en DPCA (únicamente) con o sin Función Renal Residuala*

 

 

Dosificación intermitente (c/24h) para DPCA

Dosificación continua intercambio/litro para DPCA

Medicamento

Anúrico

No Anúrico

Anúrico

No Anúrico

Aminoglucósidos

 

Amikacina

Gentamicina

Netilmicina

Tobramicina

 

 

2 mg/kg

0.6 mg/kg

0.6 mg/kg

0.6 mg/kg

Incrementar todas las dosis al 25%

 

 

DM 24mg

DM 8mg

DM 8mg

DM 8mg

Incrementar todas las DM al 25%

Cafalsoporinas

 

Cefazolina

Cefalotina

Cefalexina

Cefuroxima

Ceftazidime

Ceftazidime

 

 

15 mg/kg

15 mg/kg

500 mg VO C/6 h

400 mg VO/IV/día

1-1.5g

1g

 

 

20 mg/kg

SD

SD

SD
SD

SD

 

 

DC 500mg, DM 125 mg

DC 500mg, DM 125 mg

Igual que intermitente

DC 200mg/DM 100/200mg

DC 250mg, DM 125mg

DC 250mg, DM 125mg

Todas las DC igual que en anúricos

DM al t 25%

DM, SD

DM, SD

DM, SD

DM, SD

DM, SD

Penicilinas

 

Piperacilina

Ampicilina

 

Docloxacilina

Oxacilina

Amoxicilina

Penicilina G

 

 

4 g IV c/12h

250/500 mg VO c/12h

 

250/500 mg VO c/6h

SD

SD

SD

 

 

SD

SD

 

SD
SD
SD
SD

 

 

DC 4g IV, DM 250mg

DM 125 ó 250/500mg VO c/12h

250/500mg VO c/6h

DM 125mg

DC 250/500mg, DM 50mg

DC 50 000 U

DM 25 000 U

Todas las DC igual que en anúricos

DM, SD

DM, SD

 

DM, SD

DM, SD

DM, SD

DM, SD

Quinolonas

 

Ciprofloxacina

Ofloxacina

 

 

500 mg VO c/12h

400mg VO, continuar 200mg VO/día

 

 

SD

SD

 

 

DC 50mg, DM 25mg

A misma dosis que intermitente

 

 

SD

SD

Otros

 

Vancomicina

Teicoplanina

Aztreonam

Clindamicina

Metronidazol

 

 

15/30 mg/kg c/5-7 días

400mg IP c/12h

SD

SD

250mg VO c/12h

 

Incrementar dosis al 25 %

SD

SD

SD

SD

 

 

DM 30-50 mg/L

DC 400mg, DM 40mgb

DC 1g, DM 250mg

DC 300mg, DM 150mg

A dosis intermitente

 

 

Incrementar dosis al 25 %

SD

SD

SD

SD

Antimicóticos

 

Anfotericina

Flucitosina

 

Fluconazol

Itraconazol

 

 

No aplica

DC 2g, cont, 1g VO/día

 

200 mg/ día

100mg c/12h

 

 

No aplica

SD

 

SD

100mg c/12h

 

 

DM 1.5mg

A dosis intermitente

 

A dosis intermitente

100mg c/12h

Todas las DC como en anúricos

NA

SD

 

SD

100mg c/12h

Antifímicos

Isoniacida 300 mg VO/ día

+

Rifampicina 60mg VO

c/12h

+

Pirazinamida 1.5g VO/día

+

Piridoxina 100mg/día

 

 

 

 

 

 

 

Dosificación intermitente (c/24h) para DPCA

Dosificación continua intercambio litro para DPCA

Medicamento

Anúrico

 No Anúrico

Anúrico

No Anúrico

Combinaciones

 

Ampicilina/Sulbactam

 

TMP/SMX

 

 

2g c/12h

 

320/1600mg VO c/1-2 días

 

 

SD

 

SD

 

 

DC 1g, DM 100mg

 

DC 320/1.6mg VO DM 80/400mg VO

Todas las DC igual que en anúricos

 

SD

 

SD

 

DC = Dosis de Carga; DM = Dosis de Mantenimiento; SD = Sin Datos; IP = Intraperitoneal; NA = No Aplica VO= Vía oral IV = Intravenoso a La vía de administración es IP, a menos que se especi.que de otra manera. La información farmacocinética y los regímenes de dosi.cación aquí propuestos están basados en literatura publicada revisada hasta junio del 2000, o en práctica clínica establecida. No hay evidencia de que mezclar diferentes antibióticos en el líquido de diálisis (excepto por aminoglucósidos y penicilinas) es en detrimento de los medicamentos o los pacientes. No usar la misma jeringa para mezclar los antibióticos. b En cada bolsa x 7 días, continuar con 2 bolsas/día y luego 1 bolsa/día x 7 días.

*Adaptado del Grupo de Estudio sobre el uso de Antibióticos en Peritonitis Secundaria a Diálisis Peritoneal Continua Ambulatoria (DPCA).

 

A lo anterior adicionar (como tratamiento empírico para microrganismos gramnegativos)

· Ceftazidima 1 g vía intraperitoneal como dosis de impregnación, y continuar con 250 mg en cada recambio, que debe permanecer en cavidad de 4 a 6 horas.

2) Paciente de la comunidad con menos de 100 ml de orina en 24 horas.*

En este caso deberán utilizarse los lineamientos anteriores, más gentamicina en dosis de 8 mg/l intraperitoneal; en caso de no tenerla disponible, utilizar amikacina 2 mg/kg o 24 mg/l.

3) Paciente nosocomial con menos de 100 ml de orina en 24 horas*

· En el caso de infecciones nosocomiales se recomiendan cefepima como monoterapia o van comicina más ceftazidima (Cuadro 2).

 

Cuadro 2

Infecciones Nosocomiales

 

Antibiótico

Dosis de Carga

Mantenimiento

Cefepima

Ceftazidima

Vancomicina

2 g

0.5-1g/días

15-30mg/kg/7 días

125mg/L

 

 

Staphylococcus aureus y Staphylococcus coagulasa negativo

Klebsiella pneumoniae

Enterobacter spp

Pseudomonas aeruginosa

 

*Grupo de Estudio sobre el uso de Antibióticos en Peritonitis Secundaria a Diálisis Peritoneal Continua Ambulatoria (DPCA).

Posibilidad etiológica:

· Staphylococcus aureus y Staphylococcus coagulasa negativo

· Klebsiella pneumoniae

· Enterobacter spp.

· Pseudomonas aeruginosa

 

 

Modificación del tratamiento con resultados del cultivo*

 

Si la respuesta clínica al tratamiento empírico reúne criterios de eficacia, debe continuarse. Si se obtiene en el cultivo un germen con sensibilidad no comprobada a la terapia inicial, deberá asociarse un antibiótico con sensibilidad comprobada.

 

70% a 80% del líquido dializado y cultivado apropiadamente deberá demostrar microrganismos específicos dentro de las primeras 24-48 horas.

Enterococos

· Sustituir cefalosporina de 1a generación (cefazolina o cefalotina) y ceftazidima por ampicilina (125 mg/l en cada recambio independientemente de la función renal residual) (Cuadro 3).

· Puede añadirse un aminoglucósido (basado en pruebas de sensibilidad)

· Continuar cefalosporina de 4a generación (cefepima), en igual dosis de inicio empírico31, 32,* (Cuadro 4).

 

 

Cuadro 3. Indicaciones farmacológicas

 

Antibiótico

Anúrico

día

FRR día

Anúrico

Intermitente

FRR

Intermitente

Cefepima

Ceftazidima

Vancomicina

2.0 mg/kg

0.6 mg/kg

0.6 mg/kg

4 mg/kg

> 25%

DM 24 mg/L

DM 8 mg/L

DM 8 mg/L

48 mg/L

 > 25%/L

 

 

 

Cuadro 4. Indicaciones de cefepima

 

Antibiótico

Dosis de carga intraperitoneal

Dosis

mantenimiento

Cefepima

2 g

125/1L

 

* Grupo de estudio sobre el uso de Antibióticos en Peritonitis Secundaria a Diálisis Peritoneal Continua Ambulatoria (DPCA)

 

 

Staphylococcus aureus u otros microrganismos grampositivos (decisión inicial basada en pruebas de sensibilidad a meticilina)

· Cefalosporina de 1a generación si es sensible a meticilina o dicloxacilina

· Descontinuar ceftazidima si se inició como tratamiento empírico

· Añadir rifampicina 600 mg/día (VO) a cefalosporina de 1a generación (de no obtenerse la respuesta deseada)6*

· Si se inició con una cefalosporina de 4ª generación (cefepima), deberá continuarse con este tratamiento 250 mg c/6 horas31, 32*

 

Staphylococcus coagulasa negativo resistente a cefalosporinas de 1a generación

· Continuar cefalozina o cefalotina si hay respuesta clara a terapia empírica6

· Continuar cefepima, si se eligió como monoterapia31, 32*

 

Staphylococcus coagulasa negativo meticilino resistente que no responde a la terapia empírica

Considerar uso de clindamicina o vancomicina*

Cultivo negativo: ocasional (menos del 20%, aunque es variable en cada centro de diálisis)*

· Cefalosporina de 1a generación si hay mejoría clínica

· Descontinuar ceftazidima*

 

Microrganismos gramnegativos: E. coli, Klebsiella o Proteus *

· Descontinuar cefalosporina de 1a generación

· Continuar ceftazidima (si hay sensibilidad in vitro)6*

· Continuar cefalosporina de 4a generación (cefepima)31, 32 *

 

Microrganismos gramnegativos múltiples

Deberá considerarse patología intrabdominal con necesidad de exploración quirúrgica6*

Microrganismos anaerobios (solos o en combinación con gramnegativos)*

· Considerar seriamente intervención quirúrgica por probabilidad de perforación intestinal

· Terapia de elección: ,etronidazol o clindamicina + cefepima33 o ceftazidima o aminoglucósido en dosis terapéuticas

· Ampicilina-sulbactam

 

Pseudomonas aeruginosa

Peritonitis refractaria al tratamiento, particularmente cuando se desarrolla a consecuencia de una infección relacionada con catéter.6

· Continuar cefepima IP31*

· Continuar ceftazidima

· Añadir antibiótico (con efectividad comprobada in vitro), preferentemente piperacilina-ta-zobactam, cipro.oxacina, aztreonam, amino-glucósido o TMP/SMX

 

Considerar retiro de catéter y reposo de cavidad.

Stenotrophomonas spp (infrecuente, pero requiere de atención especial)6,*

· Continuar ceftazidima (si hay mejoría clínica)

· Añadir aminoglucósido, cipro.oxacina, pipera cilina/tazobactam, TMP/SMX 1-2 veces/día, az treonam.

Considerar retiro del catéter.

*Grupo de Estudio sobre el Uso de Antibióticos en Peritonitis Secundaria a Diálisis Peritoneal Continua Ambulatoria (DPCA).

 

 

Conclusiones

La rápida identi.cación de los pacientes con infección peritoneal y la toma de decisiones informada (de acuerdo con la epidemiología local y la tinción de Gram) sobre el uso de antimicrobianos es esencial para disminuir la morbimortalidad asociada a peritonitis, el incremento en el aislamiento de microrganismos resistentes y el costo asociado a esta complicación. Es necesario revisar las recomendaciones aquí vertidas (que en la medida de lo posible han sido actualizadas), siempre de acuerdo con la nueva información disponible.

 

 


 

Referencias

 

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