Enfermedades Infecciosas y Microbiología 2004

Volumen 24, Numero 2, abril-junio

 

 

Diarrea por rotavirus

Fortino Solórzano Santos-Subdirección Médica, Ma. Guadalupe Miranda Novales-Jefe del Departamento de Infectología Hospital de Pediatría,

Centro Médico Nacional S XXI, México, DF.

 

RESUMEN

ABSTRAC

El rotavirus es un virus ARN que pertenece a la familia Reoviridae. Es la causa más frecuente de diarrea aguda infecciosa en menores de dos años. Se transmite por vía fecal oral y el cuadro clínico varía desde asintomático hasta diarrea aguda grave con deshidratación severa y muerte. En general se manifiesta como un cuadro diarreico que se autolimita en la primera semana si no hay complicaciones, aunque también se acompaña de vómito y fiebre elevada. La complicación más frecuente es la intolerancia a azúcares. El diagnóstico etiológico se hace con detección del rotavirus por ELISA, aglutinación en látex o inmunofluorescencia. El tratamiento consiste en rehidratar al paciente y hacer manejo nutricional. No es recomendable la administración de antidiarreicos ni antibióticos. Se están realizando esfuerzos por contar con una vacuna segura y de fácil administración.

 

Palabras clave: diarrea por rotavirus, diarrea, rotavirus

Rotavirus is an ARN virus that belongs to the Reoviridae family. Is the more frequent cause of acute diarrhea in children under two years of age. Transmission is fecal-oral. Clinical manifestations goes from asymptomatic infection to acute diarrhea with severe dehydration and death. Most of the cases present self-limited diarrhea with no complications; cases with vomiting and high fever are also frequent. Lactose intolerance is the more frequent complication. Detection of the virus is done by ELISA, latex agglutination or immunofluorescence. Treatment includes rehydration of the patient and nutritional management. Antidiarrheal drugs and antibiotics are not recommended. Development of safe and useful vaccines is in process.

 

Key words: rotavirus diarrhea, diarrhea, rotavirus

 

Introducción

 

El rotavirus es un virus ARN perteneciente a la familia Reoviridae. Fue identificado por primera vez en humanos en 1973 (Bishop, Australia). Se considera que en la actualidad es el patógeno causante de diarrea más común en los menores de dos años de edad. Causa alrededor de 87 mil muertes por año en los países en vías de desarrollo, y aunque la mortalidad es superior en éstos que en los desarrollados, la morbilidad es muy semejante en ambos.

 

Los rotavirus juegan un papel muy importante en los casos de diarrea con deshidratación grave, particularmente en los que se presentan en otoño e invierno.

 

 

Etiología

 

El rotavirus pertenece a la familia Reoviridae, es un virus ARN de doble cadena de aproximadamente 100 nanómetros de diámetro, con una simetría icosaédrica, compuesto por tres capas concéntricas. El virus carece de envoltura y por microscopía electrónica da la imagen de una rueda dentada. Con base en las diferencias antigénicas de la proteína mayor de la cápside interna VP6 se han logrado clasificar los rotavirus en siete grupos (de A a G), de los cuales sólo tres (A, B, C) han sido encontrado en humanos. Considerando las diferencias en los epítopes localizados en la proteína mayor de la cápside externa VP7, se han caracterizado catorce serotipos (G) del grupo A. Diez afectan al humano (G1 a G6, G8 a G10 y G12), pero de ellos G1 a G4 son los responsables de la mayoría de las infecciones en el humano.

 

Los rotavirus tienen un tropismo celular muy específico, e infectan sólo los enterocitos de las vellosidades intestinales; esto sugiere que existen receptores específicos del huésped, lo cual se deriva de la observación de la alta afinidad de los rotavirus con células de epitelio intestinal in vitro. Diversos estudios sugieren la existencia de varias moléculas de la superficie de las células para interactuar y penetrar la célula epitelial.

 

 

Epidemiología

 

En la actualidad los rotavirus son considerados el agente causal más común de diarrea acuosa grave, particularmente en lactantes entre los 6 a 24 meses de edad (con un pico entre los 9 a los 12 meses), que probablemente sea el principal motivo de hospitalización por diarrea. Afecta de manera semejante a cualquier grupo socioeconómico, aunque con predominio en aquellos con condiciones de higiene deficiente. A nivel mundial se presenta un pico durante los meses fríos (otoño e invierno).

 

En nuestro país se han reportado datos semejantes, aunque los casos pueden prolongarse a los inicios de la primavera. Como puede observarse en el Cuadro 1, en años previos a 1990 (antes de la epidemia de cólera en México) predominaban los casos de muerte por diarrea en el verano, la etiología predominante eran bacterias gram negativas (Enterobacterias) y posteriormente Vibrio cholerae. Sin embargo, las diferentes medidas de salud pública después de la epidemia de cólera disminuyeron más de 15% de los casos diarreicos en el país.

 

 

Cuadro 1

Distribución de muertes por enfermedad diarreica en México Casos

 

 

 

 

 

A partir de 1994 y hasta la actualidad se observa una gran reducción de las muertes en el verano, con un aumento en el periodo de otoño e invierno, predominando en este último periodo los virus entéricos, entre ellos el rotavirus. Recientemente, un análisis en el IMSS demostró una disminución paulatina cada año en el número de ingresos hospitalarios por diarrea en menores de cinco años en los meses de primavera-verano, con un incremento en los meses de otoño-invierno, lo cual es más evidente a partir de 1994, particularmente entre1998 a 2000 (Cuadros 2 y 3).

Cuadro 2

Hospitalizaciones por diarrea aguda en niños menores de cinco años.

IMSS 1990-1994

 

 

 

 

En un seguimiento prospectivo de los casos de diarrea y los agentes etiológicos implicados durante el periodo de 1998 a 2000, Velázquez y cols. confirman el pico invernal de diarrea asociada a rotavirus. Los niños, después de sufrir una infección, tienen generalmente protección serotipo-específica, por lo que pueden presentar más de un evento de infección por rotavirus. En nuestro país, Velázquez y cols. encuentran una tasa de infección anual de 0.6 por niño, con una incidencia de 0.3 episodios anuales por niño. Alrededor de 90% de los niños ya han sufrido la infección por algún serotipo al cumplir los tres años de edad.

El virus se transmite por vía fecal-oral y por agua o alimentos contaminados. Se ha sugerido la transmisión por vía respiratoria, aunque no ha sido plenamente confirmada. Tiene un periodo de incubación de uno a tres días (promedio, dos días). El paciente puede permanecer como excretor del virus de siete a diez días después de que el evento diarreico ha sido controlado.

Cuadro 3

Hospitalizaciones por diarrea aguda en niños menores de cinco años 1998-2000

 

 

 

 

 

 

 

Manifestaciones clínicas

 

La infección por rotavirus puede ser desde asintomática hasta una forma con diarrea aguda grave con deshidratación severa y muerte. En los casos sintomáticos, el síntoma predominante es la diarrea, que en general puede autolimitarse dentro de la primera semana de iniciado el episodio, si no hay complicaciones.

 

La diarrea es explosiva, con evacuaciones acuosas sin sangre, ocasionalmente con moco y contenido de grasas, vómito de intensidad variable, y se refieren casos de vómito incontrolable, fiebre en un alto porcentaje elevada (39° C), dolor abdominal. Dependiendo de la intensidad de la diarrea y del vómito, el paciente puede deshidratarse desde una forma leve hasta una grave. La deshidratación es en la mayoría de los casos isotónica. En un estudio clínico se observó que cuando concurren la diarrea, los vómitos y la fiebre, en 56% de los casos se recuperó el rotavirus como agente causal.

 

Debido al predominio estacional, se ha reportado en varios casos la asociación de manifestaciones respiratorias. Incluso, en algunos pacientes logra recuperarse el rotavirus de las secreciones respiratorias; sin embargo, no es concluyente la participación de rotavirus en las manifestaciones respiratorias.

 

Una de las complicaciones que se asocian a la infección por rotavirus es la intolerancia a azúcares, principalmente a disacáridos, que está directamente relacionada con el daño producido en el borde en cepillo de las vellosidades intestinales, con pérdida de la función de las disacaridasas.

 

Las disacaridasas se encuentran en la superficie de la mucosa del intestino delgado; su función básica es hidrolizar los azúcares, y su deficiencia produce hidrólisis incompleta de los disacáridos, lo que causa que los azúcares se acumulen en la luz intestinal y que las bacterias produzcan ácidos orgánicos y gas hidrógeno, causando diarrea osmótica. En estos casos, la diarrea suele prolongarse más de una semana, las evacuaciones se tornan, además de explosivas, ácidas, produciendo eritema y escoriación perineal, distensión abdominal, borborigmos. El diagnóstico puede complementarse detectando azúcares reductores en heces por tira reactiva (Bili-Labstix) o tableta (Clintest).

 

 

Diagnóstico

 

La presencia de diarrea acuosa de moderada a grave durante el periodo de otoño e invierno debe hacer sospechar infección por rotavirus. Existen diferentes pruebas de laboratorio que pueden ser auxiliares en el diagnóstico. La detección de rotavirus o de sus antígenos se realiza en el área clínica a través de pruebas de ELISA, aglutinación con látex o inmunofluorescencia. En el área de investigación puede utilizarse inmunoelectromicroscopía, microscopía electrónica y elec-troforesis en gel de poliacrilamida, la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) y el cultivo viral.

 

El método de ELISA detecta la presencia de 1x106 o más partículas virales por gramo de heces, y su sensibilidad y especificidad son cercanas a 90%. La aglutinación con látex tiene una especificidad de 97%, pero su sensibilidad puede ser tan baja como 30%; resulta de mayor utilidad en las etapas tempranas de la infección, mientras que la prueba de ELISA detecta la presencia de antígeno aun después de la segunda semana.

 

 

 

Tratamiento

 

El tratamiento básico de la diarrea por rotavirus no difiere en los principios generales de manejo de cualquier diarrea:

 

    1) Rehidratar al paciente. Ofrecer en forma continua -en cantidades pequeñas pero suficientes para mantener hidratado al niño- soluciones para rehidratación como la recomendada por la OMS o aquéllas fórmulas comerciales que mantengan una adecuada proporción de glucosa y electrolitos. Existen otras soluciones para rehidratación que contienen cereal de arroz o prebióticos; sin embargo, el punto esencial es la rehi-dratación.

    2) Manejo nutricional. Continuar la alimentación en forma normal si el paciente la tolera. En caso de intolerancia inicial, recomenzar la alimentación en la forma más temprana posible. Evitar ayunos prolongados. Sostener la lactancia materna en los casos que aún la reciban. Existen estudios que demuestran la modificación del cuadro clínico y la disminución de la transmisión nosocomial. Cuando se sospecha intolerancia lactosa se recomienda utilizar fórmulas lácteas sin lactosa o con bajo contenido, o fórmulas a base de soya. Después del evento agudo de diarrea, la recuperación intestinal tarda entre dos a tres semanas, periodo en que se recomienda las fórmulas libres de lactosa. La administración de fórmula a base de soya no produce desnutrición aguda en el niño. Existen evidencias en países asiáticos de que la administración prolongada de dietas con soya no produce deterioro nutricio en los niños; sin embargo, en los casos de intolerancia transitoria a la lactosa posterior a infección por rotavirus no se requieren periodos mayores de cuatro semanas. Algunos autores han evaluado la utilidad de la fórmula de soya porque contiene un inhibidor de tripsina (IT), y han encontrado en forma experimental que la administración del IT produce reversión de la infección por rotavirus, evita o disminuye el daño histológico en duodeno y yeyuno (no en ileon) y permite la absorción de aminoácidos en yeyuno y parcialmente en ileon.

    3) No utilizar antidiarreicos. Pueden producirse complicaciones, sobre todo cuando existe intolerancia a la lactosa, debido a los fenómenos de fermentación y producción excesiva de ácidos orgánicos y gases.

    4) No utilizar antimicrobianos. No existen antivirales con acción contra rotavirus.

 

En fechas recientes se ha evaluado el papel de los probióticos en el manejo de la diarrea aguda por rotavirus. Los resultados no son contundentes; sin embargo, se ha encontrado con algunos de ellos (Lactobacillus ramnosus) que reducen el número de días de diarrea o disminuyen el riesgo de diseminación de la infección (Bifidobacterium bifidum más Streptococcus thermophilus). Se ha observado un efecto en la reducción de la duración de la diarrea en niños de guardería con diarrea moderada por rotavirus.

 

 

 

Profilaxis

 

Teniendo en cuenta los cambios epidemiológicos que se han producido en los últimos años en países industrializados y en México, se considera muy importante contar con una vacuna útil. El candidato a vacuna por rotavirus consistió en una vacuna cuadrivalente que incorporaba la proteína de superficie VP7 de cada uno de los cuatro serotipos más importantes. Esta vacuna se utilizó en niños en los Estados Unidos de Norteamérica; sin embargo, su administración se interrumpió debido a los efectos secundarios observados en los ensayos clínicos; aparentemente hubo una asociación entre aplicación de la vacuna e intususcepción. En la actualidad se están realizando esfuerzos por obtener y evaluar nuevas vacunas.

 

 


 

Bilbiografías

 

1. Arias CF, Isa P, Guerrero CA, Méndez E, Zárate S, López T, Espinoza R, Romero P, López S. Molecular biology of rotavirus cell entry. Arch Med Res 2002; 33: 356-361

2. Barnes GL, Lund JS, Mitchell SV, De Bruyn L, Piggford L, Smith AL, Furmedge J, Masendycz PJ, Bugg HC, Bogdanovic-Sakran N, Carlin JB, Bishop RF. Early phase II trial of human rotavirus vaccine candidate RV3. Vaccine 2002; 20: 2950-2956

3. Choi AH, McNeal MM, Basu M, Flint JA, Stone SC, Clements JD, Bean JA, Poe SA, Van Cott JL, Ward RL. Intranasal or oral immunization of inbred and outbred mice with murine or humanrotavirus VP6 proteins protects against viral shedding after challenge with murine rotaviruses. Vaccine 2002; 20: 3310-3321

4. Katyal R, Rana SV, Ojha S, Vaiphei K, Singh V, Singh K. Soybean trypsin inhibitor confers protection against rotavirus infection in infant mice. Trop Gastroenterol 2001; 22: 207-210

5. Mastretta E, Longo P, Laccisaglia A, Balbo L, Russo R, Mazzaccara A, Gianino P. Effect of Lactobacillus GG and breast-feeding in the prevention of rotavirus nosocomial infection. J Pediatr Gastroenterol Nutr 2002; 35: 527-531

6. Pazdiora P, Svecova M, Jelinkova H, Taborska J. Diagnosis of rotavirus infections--comparison of various methods. Epidemiol Mikrobiol Imunol 2002; 51: 95-97

7. Reyes H, Tomé P, Pérez CR, Guiscafré H, Gutiérrez G. Factores de riesgo de mortalidad en diarrea e infecciones respiratorias agudas en niños menores de cinco años. Gac Med Mex 1992; 128: 589-595

8. Rosenfeldt V, Michaelsen KF, Jakobsen M, Larsen CN, Moller PL, Tvede M, Weyrehter H, Valerius NH, Paerregaard A. Effect of probiotic Lactobacillus strains on acute diarrhea in a cohort of nonhospitalized children attending day-care centers. Pediatr Infect Dis J 2002; 21: 417-419

9. Staat MA, Azimi PH, Berke T, Roberts N, Bernstein DI, Ward RL, Pickering LK, Matson DO. Clinical presentations of rotavirus infection among hospitalized children. Pediatr Infect Dis J 2002; 21: 221-227

10. Van Niel CW, Feudtner C, Garrison MM, Christakis DA. Lactobacillus therapy for acute infectious diarrhea in children: a meta-analysis. Pediatrics 2002; 109: 678-684

11. Velázquez Castillo R, Castellanos VA, Luna GG, Bustamante CME, Gómez DA, Cedillo RR, Torres J, Muñoz HO. "Importancia de los agentes virales como causa de diarrea grave en los niños menores de cinco años de edad que requieran hospitalización y factores de riesgo asociados". En: García PMC, Reyes MH, Viniegra VL. Las múltiples facetas de la investigación en salud: Proyectos estratégicos del Instituto Mexicano del Seguro Social. México. 2001: 133-152

12. Velázquez FR, Calva JJ, Guerrero ML et al. Cohort study of rotavirus serotype patterns in symptomatic and asymptomatic infection in Mexican children. Pediatr Infect Dis J 1993; 12: 54-61

13. Villa S, Guiscafré H, Martínez H, Muñoz O, Gutiérrez G. Seasonal diarrhoeal mortality among Mexican children. Bull WHO 1999; 77: 375-380